El Imperio del Sol
Los Aztecas establecieron su imperio en el Valle de México, con su capital Tenochtitlán en el centro del lago Texcoco. Fueron una de las civilizaciones más poderosas de Mesoamérica.
Su religión era politeísta, con dioses como Huitzilopochtli (dios de la guerra), Tláloc (dios de la lluvia) y Quetzalcóatl (dios del viento y la sabiduría). Practicaban sacrificios humanos como parte de sus rituales religiosos.
Desarrollaron una rica gastronomía basada en el maíz, frijol y chile. Crearon platillos como tamales, tortillas y el chocolate. También desarrollaron las chinampas, un sistema agrícola innovador.
Construyeron impresionantes templos y pirámides, como el Templo Mayor. Su arte incluye esculturas monumentales, códices y joyería elaborada con oro y piedras preciosas.
Su influencia perdura en la cultura mexicana actual, desde su calendario y sistema de escritura hasta tradiciones y prácticas que se mantienen vivas en el México moderno.